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Construida para un despacho de abogados. · Cómo se protege tu información →
REGIBASE
El día, dicho en voz alta, se vuelve horas facturables — cada una con su asunto.
El profesional cuenta su día como lo cuenta — dos horas en un amparo, una llamada de veinte minutos, media hora revisando un plano — y el registro lo convierte en entradas facturables, cada una ligada a su asunto o proyecto, con descripción y duración. Las horas que hoy se pierden por no anotarse, quedan anotadas.
- RECIBE
- El día del profesional, en lenguaje natural — texto o voz
- La lista de asuntos o proyectos y sus clientes
- DECIDE
- Separa cada actividad, la liga a su asunto y le pone duración; ninguna hora se registra sin quedar ligada a su asunto — y si algo no se puede ligar, pregunta en vez de asignarlo a ciegas.
- ENTREGA
- Entradas de tiempo con asunto, descripción y duración
- Un registro auditable de horas por cliente, listo para facturar
- El resumen del día, para corregirlo antes de que cuente
Se adapta a tu empresa
Tus asuntos, tus tarifas por cliente y el sistema en el que hoy facturas.
Lo que no hace
- No factura: entrega el registro listo para tu facturación.
- No mide tiempos solo: registra lo que la persona dice.
- No cambia una entrada sin que alguien la apruebe.
¿Tu proceso no es exactamente esto? Cuéntanoslo — el pipeline es el mismo.