Datos ilustrativos. · Cómo se protege tu información →
Una propiedad se sube una sola vez, y el inventario, la página pública y los pendientes del portal quedan al día.
El equipo deja de perseguir cuál es la versión buena. Cada propiedad vive en un solo lugar, con sus datos, sus fotos y su estado a la vista; quien la sube, le cambia el precio o la aparta queda anotado con su fecha, así que nadie tiene que preguntar por WhatsApp qué sigue disponible. Lo que cambia se mueve solo: al marcarla vendida sale de la página pública en ese momento y aparece el pendiente de bajarla del portal; al subir una nueva, queda publicada y con su pendiente de subirla, con cada texto listo para copiar y el aviso de qué dato falta antes de capturar. Las solicitudes de la página caen en una bandeja, cada una con la propiedad exacta que le interesó a quien escribió.
- RECIBE
- La propiedad con sus datos y sus fotos
- El cambio de precio, de estado o de disponibilidad
- La solicitud de quien escribe desde la página pública
- DECIDE
- Cada vez que algo cambia decide qué se publica, qué se cae del sitio y qué queda pendiente en el portal — y antes de capturar avisa qué dato falta, en vez de dejar salir una propiedad incompleta.
- ENTREGA
- El inventario vivo, con el rastro de quién cambió qué y cuándo
- La página pública de propiedades, siempre al día
- La lista de pendientes del portal, paso por paso y lista para copiar
- Las solicitudes en una sola bandeja, cada una con su propiedad
Se adapta a tu empresa
Los campos que tu inventario necesita, tu marca en la página pública, y los portales y canales por los que ya publicas.
Lo que no hace
- No captura dentro del portal por ti: deja la publicación lista y el último clic es tuyo.
- No conversa con quien escribe: recoge la solicitud y la deja en la bandeja — eso lo hace LIA.
- No decide precios ni condiciones: registra lo que el equipo define, y guarda quién lo definió.
¿Tu proceso no es exactamente esto? Cuéntanoslo — el pipeline es el mismo.