Operando en vivo para Carmen Romero Real Estate (CDMX). · Cómo se protege tu información →
Una asesora inmobiliaria publica sus propiedades con solo describirlas.
Describe la propiedad como la tenga a la mano: unas líneas de texto, unas fotos, el contrato firmado en PDF, o una nota de voz camino a la siguiente cita. El agente extrae cada dato, lo registra en su base y arma una ficha de dos páginas con la identidad de su marca y un código QR de WhatsApp que abre la conversación de esa propiedad en particular. Un clic la publica en su página de Facebook; darla de baja es otro clic. Ella no cambió su forma de trabajar — el agente tomó la forma de ella.
- RECIBE
- Unas líneas de texto, o unas fotos
- El contrato firmado o el avalúo, en PDF
- Una nota de voz
- DECIDE
- Extrae y estructura cada campo, y pide lo que falta en vez de inventarlo. Nada se publica con un hueco.
- ENTREGA
- Una ficha de dos páginas con su identidad de marca
- Un QR de WhatsApp de esa propiedad
- La publicación viva en su página de Facebook
- Una base de propiedades auditable
Se adapta a tu empresa
Tu identidad de marca en la ficha, tus canales — Facebook, WhatsApp — y los campos que tu inventario necesita.
Lo que no hace
- No responde a los interesados: eso lo hace LIA.
- No publica con un dato faltante: lo pide.
- No decide precio ni condiciones: publica lo que la asesora define.
¿Tu proceso no es exactamente esto? Cuéntanoslo — el pipeline es el mismo.